Lo básico por escrito
Canon, depósito, duración, qué paga cada quien y cómo se termina el acuerdo.
Antes de mudarte con alguien: identidad verificada, videollamada y un contrato de convivencia firmado. Los tres pasos están dentro del chat.
Ver habitacionesCompartir vivienda no es alquilar un cuarto. Es meter a un desconocido en tu casa.
Por eso el chat de compartir trae un check de seguridad de tres pasos que puede iniciar cualquiera de las dos partes. No es obligatorio, pero la otra persona ve si lo has hecho.
Documento y selfie con Stripe Identity. Aparece el distintivo azul.
Una llamada dentro de Casave para verse la cara antes de quedar.
Se genera un contrato de convivencia con las normas del anuncio.
Lo firman los dos con su documento y queda una copia para cada uno.
Quince cláusulas de arrendamiento de habitación, con las normas que puso quien publica el anuncio.
Canon, depósito, duración, qué paga cada quien y cómo se termina el acuerdo.
Visitas, mascotas, fumar, ruido: lo que el anuncio ya decía, pero firmado.
Redactado según la normativa de arrendamiento de Venezuela, con firma y documento de identidad de las dos partes.
El acuerdo es entre ustedes dos. Casave pone la herramienta y guarda la copia, no arrienda ni responde por el trato.
Al publicar una habitación se rellena un perfil de convivencia: horarios, si fumas, mascotas, visitas y qué buscas en quien va a vivir contigo. Quien te escribe lo ve, y tú ves el suyo.
El contrato fija cómo se termina: preaviso, devolución del depósito y qué pasa con lo que quede pendiente. No evita los problemas, pero deja claro qué acordaron cuando todavía se llevaban bien.
Filtra por zona, presupuesto y con quién quieres vivir.
Ver habitacionesAntes, verifica tu identidad: se nota en las respuestas.